SENTIRSE BIEN DÍA A DÍA: El Perdón, por Doris Delgado.

dic 27, 2014 1 comentario por

Con  tanto  festejo, celebraciones y reuniones, no olvidemos aprovechar este  tiempo para compartir en buena compañía.

Sí, vamos a disfrutar de todas las reuniones y de compartir al máximo con las personas que nos rodean, vamos a sacarnos todas esas pequeñas cosas o sentimientos que podamos llevar con nosotros muy dentro e intentemos comenzar el nuevo año como lo que es, “nuevo”, dejando atrás cualquier   sensación o inquietud que podamos percibir, sanando cualquier emoción  por muy pequeñita o insignificante que sea y  que podamos sentir y que  de alguna manera no nos deja disfrutar de cada momento.  Ojo, aquí el Ego juega  un papel muy importante, pero vamos a aplacarlo y vamos actuar desde EL PERDÓN.

Gabrielle Rubin y Nicole Fabre, son dos psicoanalistas francesas que han publicado sendos libros sobre este tema (“Du bon usage de la haine et du pardon” y “Les Paradoxes du pardon”). Estas autoras reconocen un proceso de varios pasos, que intentaré compartir muy brevemente en las próximas líneas.

EL PERDÓN  sirve ante todo para liberarse a sí mismo. […] Ya sea que lo solicitemos o lo concedamos, es el fruto de un verdadero trabajo sobre nosotros mismos cuyo resultado permanece sin embargo incierto: es posible llegar a perdonar sinceramente a alguien sin forzosamente llegar a comunicárselo ya que el proceso se opera a partir de nuestra toma de consciencia.

Reconocer el daño: ¿Cómo sabemos que tenemos algo que perdonar? Cuando sentimos dolor, daño, heridas.  Muchas veces reconocemos el dolor, pero no hemos enfrentado la causa. Ir a buscar en qué etapa de nuestra vida nos sucedió algo que nos marcó negativamente es básico, recordar el daño es el primer paso para entender que debemos perdonar.  La mayoría de las veces descubrimos que, intencionalmente o no, los errores de los demás nos marcan, que se manifiestan en el segundo paso: emociones.

Las emociones implicadas: Puede haber  tres sentimientos básicos que solemos sentir cuando se nos hiere:

-Miedo: generalmente hay muchas situaciones que nos marcaron cuando fuimos niños, por lo que en la edad adulta es natural que todo lo relacionado con eso que nos hicieron, nos cause miedo.

-Culpa y vergüenza: tendemos a culparnos por cosas que no hemos hecho o sentirnos avergonzados de quienes somos;

-Ira: cuando nos enfrentamos con lo que nos ha causado el dolor, la ira sale a la superficie; el enojo, la rabia, se asoman y esto lo trasladamos a todas las áreas, a nuestra vida laboral, personal, de pareja, en familia, es una reacción de haber sido dañados. Es importante entonces, reconocer de dónde se genera esa ira, el miedo o la culpa y por qué nace, cómo surge.

Expresa tu dolor e ira: no lo contengas, no la apliques ni te dejes llevar tampoco por ella, porque si tomas decisiones o ejecutas acciones cuando estás con ira, las consecuencias no serán nada agradables.  Es válido estar enojado,  pero no lo paguemos con los demás ni permitamos que tu vida sea un dolor constante. Todo tiene su momento, su tiempo.  Es necesario expresar lo que sientes, deshacerte de eso, exprimirlo, sacarlo de tu vida y esto puedes hacerlo hablando con alguien de confianza, escribiendo una carta a esa persona que te hirió, pues aunque no se la entregues vas a sacar todo.

Pon límites para protegerte a ti mismo: es importante y saludable, aprende a establecer límites. Los límites son derechos.

Cancela la deuda: significa deshacernos, por nuestro propio bien, más que por el de la otra persona que nos hizo daño, de lo que sucedió. Es el tiempo de perdonar cuando tenemos el sentimiento de que alguien nos debe algo.

Considera la posibilidad de la reconciliación: este paso es conveniente cuando se puede, mientras dependa de tu parte, puedes buscar a la persona y confrontarla primero agradeciendo y luego dejándole saber lo que te hizo, con el fin de estar en paz.

¿Cómo saber si hemos verdaderamente perdonado? Cuando ya no sentimos más enojo, ni rencor al reencontramos con aquél que nos ha hecho sufrir.

“Cuando todo sentimiento de culpabilidad por aquello que pasó ha desaparecido”-agrega Gabrielle Rubin- es que podemos considerar que lo hemos perdonado.

Recuerda que el perdón empieza por uno mismo.

¡Sonríe, agradece y abraza tu vida!

“NO SÓLO ADORNES TU CASA PARA ESTE AÑO       NUEVO…   ADORNA TU CORAZÓN CON EL PERDÓN,

LA CARIDAD Y EL AMOR AL PRÓJIMO”

 

Doris Delgado, Firmas

Una respuesta to “SENTIRSE BIEN DÍA A DÍA: El Perdón, por Doris Delgado.”

  1. Salvador González says:

    Bonito articulo y hacer uso de él, segurísimo que es aprovechable y saludable.

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