SIRIA. Por Ángel Nazco García.

nov 30, 2015 7 comentarios por

     La República Árabe de Siria ha caminado, a través de su historia, por senderos de paz y sufrimiento. Ahora vive uno de sus momentos más angustiosos: su población es víctima de un fuego cruzado entre entramados grupos nacionales y regionales, así como internacionales, unos con marcados intereses religiosos y de poder, otros  de carácter geopolítico y económico. Nunca fueron tantos, unos 20 millones de sirios, los que hoy se suman en una expresión de dolor, y sus gritos no cesan,  no dejan apagar su propio eco.

      Asistimos a un éxodo denominado “refugiados”, que caminan por Europa en busca de un nuevo hogar, de una nueva tierra donde arraigarse y proteger a sus familias. Y eso es lo que vemos todos los días en los noticieros, a veces con imágenes muy sensibles como la del niño ahogado en la playa, que ya está pasando al olvido, y otras que nos hacen sentir que somos muy buenos, como es la acogida que ha hecho la Asociación de Entrenadores de Fútbol al desdichado que cayó por la zancadilla de la periodista; quedó señalado y España se lo ha traído, con parte de su familia; muy oportuno, excelente imagen para los tiempos que corren, pronto estaremos en elecciones. (Principio de la razón suficiente de Leibniz: Todo lo que ocurre tiene una razón suficiente para ser así y no de otra manera).

     Llama la atención también que, en las intervenciones de los políticos, en las discusiones para determinar las cuotas de refugiados que corresponderá a cada país, ninguno se atreva a denunciar a las naciones fabricantes de armas que alimentan la guerra en Siria. Deberían comenzar por ahí. ¡Que paren la Guerra!, como dijo uno de los niños sirios. El problema radica allí, en las naciones que dominan al mundo con su carrera armamentística, con su poder bélico, con el gran caudal de dinero que perciben por la guerra, por el control de la producción petrolera, por el gran negocio para sus constructoras en lo que será la reconstrucción de las ciudades (cuanto mayor sea la destrucción, mayor será el beneficio). Total, ya están acostumbrados a derramar sangre de los pueblos del mundo, todo por mantener una importante cuota de poder, posicionarse en un área de interés geopolítico y controlar las fuentes de energía no renovable. Esas vergonzosas palabras “España salió ganando”, de José María Aznar, al referirse, recientemente, a la participación de España en la Guerra de Irak ¿Qué pudo haber ganado España, sobre  miles de muertes de iraquíes y la destrucción de sus ciudades? ¿Qué pudo haber ganado, sobre los miles de jóvenes militares (de EEUU, ingleses y españoles, entre otras nacionalidades) muertos en forma estéril? ¿Qué pudo haber ganado con las muertes en el atentado de Atocha, Madrid, el 11 de marzo del 2004? ¿Acaso será una cuota del beneficio del mercado petrolero, o un particular cargo vacacional en una universidad de los EEUU? Al oír esas palabras, “España salió ganando”, sentí vergüenza, y entonces te preguntas, ¿por quienes estamos gobernados?

     La agonía que hoy viven los sirios, es una vergüenza para la razón y la moral de los seres humanos. El estallido de las bombas lleva olor a sangre, quejidos de dolor y muerte. Los niños sirios se ahogan en las frías y profundas aguas del Mediterráneo, mientras buscan la ilusión de una inexistente libertad. La foto de los gobernantes del mundo nos da una imagen de sus caretas, no quieren mirar el terror que señala su culpa, no quieren mirar de frente los ojos de millones de sirios, tristes y llenos de desesperación. No quieren mirar de frente a los ojos de esa humanidad dueña de la moral y la razón. Siria es el niño pequeño ahogado en la playa,  en brazos de un militar que camina flexionado, doblado, a pesar del poco peso del infante, pero sí pesada la penosa adversidad que parece compartir. ¡Qué hipocresía! Los destruimos con nuestras bombas, los sacamos de su tierra y después negociamos un asilo esquivo y miserable. Sufren su Calvario, igual que Cristo: mientras caminan, los rodean de alambres de púas, sienten el rigor del frío y del hambre, los golpean, les lanzan gases lacrimógenos y gas pimienta, las madres sufren la desesperación del extravío de sus niños, y más. Asistimos a la destrucción del pueblo sirio a través de los noticieros de televisión, algunos con la sensación de que “eso no tiene nada que ver con nosotros”. El verdadero dolor no nos llega, los gritos se ahogan en cortas distancias.

    En relación con lo sucedido recientemente en París, debo comenzar por expresar: ¡Rechazo profundamente la muerte de seres humanos inocentes, donde quiera que den sus pasos sobre el suelo universal que pisan, sobre esta Tierra que nos pertenece a todos! Rechazo también el proceso político y religioso que lleva a muchos muchachos, con un evidente abandono de nuestra existencia, a convertirse en bombas humanas e inmolarse, sacrificando vidas de inocentes, para ellos impías. Rechazo el proceso mórbido que nos ha llevado a esta situación. No se trata de inclinar la opinión a favor de cualquier parte, no se puede,  se ha roto el fiel de la balanza. Dicho esto: ¡Francia, tan europea! Entre el siglo XVII hasta los años 1960, su imperio colonial llegó a ocupar, aproximadamente,  el 8,7 % del área terrestre del mundo. Herederos de la honrosa República que regaló al mundo el eslogan “Libertad, Igualdad y Fraternidad”, fruto de las ideas de hombres como Rousseau, Voltaire y Montesquieu; también capaces de implantar El Terror en los años 1793-94, cubriendo de sangre las calles de París. Junto a Napoleón y su imperio, pronto quisieron ser dueños de Europa y de Rusia ¿No son ustedes, también, fabricantes de armas, promotores de muerte y destrucción? ¿No miden las consecuencias de lo que hacen? Creo que no es eso lo que les importa, para algunos políticos y dueños de las fábricas de armas, les vale esa frase apócrifa de Maquiavelo: el fin justifica los medios. Ahora no les conviene utilizar el  término “terrorismo”. Francois Hollande se apresuró a cambiarlo por una expresión más conveniente, ha dicho: Francia está en guerra. Cuando vean las recientes víctimas de París, dirijan también la vista hacia los miles de víctimas, muchas de ellas inocentes, entre los escombros de las ciudades de Siria.

     La historia de Europa es así: capaces de matarse entre ellos durante siglos en guerras religiosas y odios monárquicos; capaces de invadir y destruir los pueblos de África y América, y más allá hacia el oriente del mundo, en nombre del Rey, de Dios y de la Iglesia; capaces de la más terrible xenofobia y  horribles holocaustos como fueron los campos de concentración en Alemania; capaces de poner vallas de alambres a un pueblo que camina con los pies sangrando y el alma desgarrada, en busca de un terruño de paz para sus hijos. Veremos que harán con la atención a los refugiados: espero que demuestren que su moral ha evolucionado y su razón haga acopio de la bondad y generosidad necesaria en estos momentos: sin embargo, no es eso lo que observo. Lamentable. Todo parece indicar que Europa continuará en su mórbido proceso histórico.

     Cuando la guerra de Siria entre en su etapa final, los perros de la guerra, con Estados Unidos a la cabeza, van a necesitar abrir otro frente, otro país, una nueva víctima: mi querida Venezuela, con las reservas de petróleo, agua y selvas más grandes del mundo, seguramente estará en la mira en los próximos asaltos. La historia nos ha enseñado que “esto a mí no me pasará” es más un deseo que la realidad ¡Cuidado Venezuela!

     Solamente un Gobierno Universal podría terminar con las guerras y con los fabricantes de armas. Mientras, la humanidad tendrá que vivir avergonzada por su débil moral, por sus crímenes, por nuestro dolor, por el dolor de otros, por el dolor de todos.

Ángel Nazco García.

Ángel Nazco García, Firmas

7 respuestas to “SIRIA. Por Ángel Nazco García.”

  1. Anis Sallum says:

    MUY BUENO Y SENTIDO ARTÍCULO.HAY IMÁGENES DESGARRADORAS TANTO DE SIRIA COMO DEL RESTO DEL MUNDO, QUE ME HACEN DUDAR DE LA BONDAD DE LOS HUMANOS, SI ES QUE LAS TENEMOS. SIENTO QUE EL MUNDO ESTÁ DE LUTO POR TANTAS BARBARIDADES OCASIONADAS POR LOS PERROS DE LA GUERRA, ASÍ COMO POR LOS FANATISMOS DE CUALQUIER NATURALEZA.NI LOS UNOS NI LOS OTROS SIRVEN A LA HUMANIDAD
    CREO QUE NO HAY SOLUCIÓN APLICABLE EN LAS RELACIONES HUMANAS, SIEMPRE PREDOMINARAN LOS INTERESES, A EXCEPCIÓN DE ALGUNAS RELACIONES FILIALES, EL HOMBRE NO ES BUENO NI SIQUIERA NACE BUENO, SE EDUCA EN EL CAMINO Y APRENDE A ENTENDERSE CON SUS SEMEJANTES, A VECES A GOLPES O A COÑAZOS QUE PARECE LA MEJOR FORMA DE ENSEÑARLES. MI QUERIDO AMIGO LASTIMA QUE EL MUNDO SEA ASÍ, NO HEMOS SUPERADO LA ÉPOCA DE LAS CAVERNAS, LO DIFERENTE ES LA TECNOLOGÍA Y LA INDUSTRIALIZACIÓN, PERO EN LAS RELACIONES HUMANAS SIGUE SIENDO LA MISMA COSA.
    UN ABRAZO Y SIGUE ESCRIBIENDO.

  2. Angel Nazco says:

    Gracias Anis, por tu comentario. Compartimos muchas cosas en nuestra manera de pensar.
    Un afectuoso saludo.

  3. Carlos G. Cárdenas D. says:

    Para el colega y amigo Angel Modesto Nazco, mis congratulaciones por el interesante y muy bien documentado trabajo sobre Siria y sus entornos. Situación nada fácil y muy dramática que se vive, muy complicada, con muchos vericuetos que dificultan el abordaje para una solución concertada. Siria merece una oportunidad de la comunidad internacional para que pueda resolver sus problemas domésticos. Siria, con una rica historia cultural debe rehacer su vida republicana con la mayor consideración y comprensión del mundo. Jugamos a la paz y libertad de ese gran país. Salud.

  4. Miguel Bosch says:

    Excelso articulo compadre, a ver:
    Solo importa el dinero, tanto es así que así es.
    El dinero sucio se obtiene por diferentes vias….. Narcotráfico, trata, ventas de armas, CORRUPCIÓN. EL MAS MALVADO DE TODOS, porque roba la posibilidad de desarrollo de un país, como le sucede al nuestro,
    Lo de SIRIA ES UN ESCÁNDALO, una verguenza, cual será el próximo…..los fallecidos en Venezuela mensualmente rebasan en numero a Francia, y entonces, aquí la guerra tiene nombre t apellido, inseguridad, e impunidad…tema libre para quen quiera opinar…

  5. Angel Nazco says:

    Dr. Carlos Cárdenas, profesor y amigo, gracias por su opinión. Me alegra mucho, ahora alejado de las aulas, mantener este contacto literario con usted. Un abrazo.

  6. Angel Nazco says:

    Mi querido compadre Miguel Ángel, médico y músico. Ser “patrimonio cultural de Venezuela”, engloba un mundo de cariño. Gracias por tu comentario. Un abrazo.

  7. Boris henriquez says:

    Buenas noches amigo, various dias fuera de conexion, voy sobre Tu articulo Siria.
    El desarrollo de la era industrial y ahora la tecnologica se ha impuesto per se, el usufructo es Otro problema, que por lo demas la direccion de nuestros paises no ha approvechado, de alli nuestro sub desarrollo cronico y contra lo cual se nos ha Ido la vida y que en ocasiones erramos, pero la situacion mundial pasa por soluciones locales Es decir “uno, dos, muchos frentes” de cambio. La Fuente energetica mundial fue y Es buscada en cualquier party del Mundo desde 1850 desde que se descubrio.
    Esta busqueda la han hecho y hacen los imperialistas Americanos, Ruso, chinos etc. Tu articulo excelente y los comentarios que me preceden y comparto Son muy buenas, un abrazo

Deje una respuesta