La desesperación cotidiana. Por Gloria Cuenca.

feb 29, 2016 Sin comentarios por
Impresiona la falta de sensibilidad de quienes han usurpado el poder democrático desde hace casi dos décadas. En efecto, sorprende que nosotros los venezolanos, solidarios y buenos, nos hayamos contaminado de gente que ni siente ni padece ni les importan las mortificaciones de la gran mayoría del país. Usan palabras huecas. Fabrican una sarta de mentiras. Han perdido el rumbo y no dudan en asumir el cinismo como apoyo a su desvergüenza. Dicen ser revolucionarios, pero actúan de la manera “más contrarrevolucionaria” que se pueda imaginar si siguieran los verdaderos parámetros de un proceso serio y ético. A estos no les importa el pueblo, tampoco los conmueven sus necesidades. Ver las colas que día a día son más grandes, escuchar a las personas con desesperación, indagar por las medicinas, observar a las madres con los pequeños en brazos en medio de la resolana, preguntar por pañales, leche, cereales, entre otros alimentos e insumos, imprescindibles para la buena nutrición de los pequeños. Sin encontrar ni los productos ni respuesta. Si los psicoanalistas tienen razón, habrá que investigar la “pequeña historia” de estos personajes, para ver si así logramos comprender qué aspecto de su infancia fue la que los transformó en estos especímenes sin consciencia ni sensibilidad. Esto ha permitido conocer la falta de amor a la patria y, por supuesto, a toda la gente ingenua y de buena fe que creyó en ellos. Nunca se imaginaron que ese voto se llevaría la abundancia, la calidad de vida, la armonía, la paz y la seguridad, entre otros aspectos. Como tenemos mala memoria, no se recuerda cómo vivíamos, y éstos que le deben más de lo que creen a la que ignorantes y disparatados han mal llamado la “Cuarta República”, creen que todos tenemos amnesia. La vida cotidiana, “entorno inmediato e íntimo”, se ha vuelto una pesadilla. Resentidos, amargados, depresivos, los ciudadanos se quejan las 24 horas del día del desastre que atravesamos. Aparentemente, estimulado por el Gobierno, al único que le convendría el caos, la violencia desatada y demás acciones que los caracterizan. Es donde ellos se saben desenvolver: en medio de la violencia, las ilegalidades, las torturas y toda clase de violaciones de los derechos humanos. ¡Atención a las provocaciones! Evitarlas es de ciudadanos crecidos y responsables.
Gloria Cuenca.
@EditorialGloria

 

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