¿Qué gobierno tenemos? Por Ángel Nazco García.

oct 17, 2016 8 comentarios por

Cuando mencionamos la palabra “gobierno”, una de las preguntas que se nos viene a la mente es ¿de qué es?, pregunta que se refiere a la ideología por la cual se rige el mismo: ¿de izquierda, de derecha, de centro, dictadura, monarquía, etc.?

Leía en estos días la opinión que hacía Descartes, sobre “El Príncipe” de Maquiavelo, en una carta dirigida a la Princesa Elisabeth de Bohemia, y la referencia que hace a una frase de éste: “que se arruine a todo un país con el fin de seguir siendo el dueño”. Ciertamente ¿no es esto lo que han hecho con Venezuela? ¿No está Venezuela arruinada y gobernada por un “dueño”, uno más de los varios que ha tenido en su historia: José Antonio Páez, Juan Vicente Gómez, Marcos Pérez Jiménez, Hugo Chávez Frías, otros?

      Esta demostración de poder ya descarta de plano la posibilidad de que el gobierno sea una democracia, bien sea esta de izquierda o de derecha. No existe ninguna dificultad en calificar al gobierno venezolano de una “dictadura”;  que el gobierno ha sido elegido por el pueblo, sin duda, pero la voluntad del pueblo ha sido violada desde el mismo inicio del chavismo. Como decía el dictador español Francisco Franco Bahamonde, citado por Salvador Madariaga: “yo no gobierno, yo mando”. Acción ejecutada de forma particular por un gobernante, propia de un dictador: ¡Exprópiese! Pero el término “dictadura”, aun así, le queda grande.

      Sin embargo, muchísima gente continúa relacionando o calificando el actual gobierno de Venezuela como de “izquierda radical”. Posiblemente su relación con Fidel Castro haya catapultado la idea de que se trata de un gobierno comunista.  Ciertamente, el pueblo cubano ha sufrido una dictadura de izquierda durante medio siglo, algo que se pudo haber evitado negociando una salida  honorable con Estados Unidos, sin hacer la genuflexión completa, condición de honor para Fidel.

     Actualmente, los gobiernos deberían actuar en el marco de las divisiones del poder que hemos heredado del inglés John Locke y asentadas en la obra del francés Montesquieu “Del Espíritu de las Leyes” (poderes ejecutivo, legislativo y judicial.) Fernando Ónega, en su obra “Puedo prometer y prometo. Mis años con Adolfo Suárez”, cita las palabras de Alberto Recarte, al referirse al presidente Suárez: “Lo que más me impresionó fue su respeto a las instituciones. Tenía muy clara la división de poderes y la necesidad de consagrar  y respetar el Estado de derecho. Creo que su gran aportación ha sido poner límites a los diversos poderes y, al mismo tiempo, dar poderes a las instituciones del Estado”. La división de poderes no se cumple actualmente en el gobierno Español, casi una dictadura disfrazada de democracia que pesa, sin duda,  sobre las espaldas del pueblo llano; el control del poder judicial por

parte del ejecutivo, es más que suficiente para aseverar tal cosa. Actualmente, el gobierno venezolano no respeta ninguna de  estos tres poderes, los cuales están en manos de un solo hombre. Existen, sin embargo, “dictaduras” que podrían mantener un orden y evitar el deterioro extremo de la estructura social. Podríamos poner como ejemplo el gobierno de Marcos Pérez Jiménez, el cual, a pesar de los abusos cometidos en contra de la  libertad social, propia de este tipo de gobierno, todavía añoran muchos venezolanos que vivieron ese período, ante las calamidades que sufren hoy día.  El gobierno de Venezuela, actualmente, ni siquiera podemos calificarlo de “dictadura”: carece de una estructura que nos permita calificarlo de “algo”; se ha convertido en un caos en el cual impera el desorden social, algo así como “sálvese quien pueda”; la picaresca del venezolano se ha elevado a su máxima expresión para tratar de sobrevivir, la acción social pasa a un segundo plano ante el beneficio de  la particularidad: véase a los “bachaqueros”, como ejemplo de ello; la delincuencia campea a sus anchas: los asaltos, los secuestros, los homicidios, entre otros, continúan en ascenso; han emigrado del país cientos de miles de ciudadanos, muchos de ellos jóvenes profesionales egresados del nivel universitario; con los bajos precios del petróleo, insuficientes para cubrir las necesidades del país, aun así continúa la corrupción a nivel oficial, en detrimento de la acción social; entre las  “partidas” afectadas está la destinada a pagar las pensiones y jubilaciones a los venezolanos que están en el extranjero; los corruptos ni siquiera  respetan que el pueblo sufra por la carencia de medicamentos y alimentos; la inseguridad le produce al ciudadano una sensación “paranoide” de estar en peligro de muerte todo el tiempo; ha desaparecido el superávit en tantos años de bonanza petrolera,  y ya es hora de dejar de regalar nuestro petróleo; hay que borrar de la mente de los gobernantes ese proyecto “megalómano y mitómano” del liderazgo latinoamericano, la Gran Colombia, ciertamente, fue un sueño para Miranda y posteriormente para Bolívar, pero ese fue un momento histórico que les perteneció a ellos y tuvo su razón de ser, eso ya pasó, nuestro momento histórico es otro.

En conclusión ¿cómo calificamos al gobierno de Venezuela desde el punto de vista ideológico? No existe una ideología y/o doctrina conocida que se corresponda con este gobierno. Ni siquiera cumple con un principio fundamental: “el mejor gobierno es aquel que procure la mayor cuota de felicidad para su pueblo”.

Ángel Nazco García.

Ángel Nazco García, Firmas

8 respuestas to “¿Qué gobierno tenemos? Por Ángel Nazco García.”

  1. anis sallum says:

    Buena descripción mi querido amigo,el gobierno venezolano es una nueva modalidad de dictadura, que se afianza en las leyes que emite a discreción en eso que llaman el tribunal supremo de justicia. Ese otro poder del estado al igual que los otros poderes, se convirtió en un poder del gobierno, omitió la significación de ESTADO, que ya no existe, por eso hay algunos historiadores, como Agustín Blanco Muñoz, quien ya habla de un Ex país y muchos compartimos su punto de vista en lo que se refiere a este punto.
    Este territorio solo paso a ser eso, por cuanto nada funciona y andamos como bien lo reflejaste, Sálvese quien Pueda.
    Un abrazo

  2. Ángel Nazco says:

    Mi querido amigo Anis.
    Gracias por tu comentario. Hemos compartido ideas desde el primer quinquenio de los 80… recuerdo de nuestras “luchas”… siempre contracorriente. Cuando se dio el momemnto propicio para nuestras ideas, nos enontramos con un gobierno que se ha desvirtuado totalmente, se ha roto en mil pedazos hasta el punto de perder la posibilidad de una definición; se ha transformado en una clamidad, y más allá… ¿Porqué nosotros, con un amplio grupo de personas tan preparadas, tan bien formadas, no nos tocó gobernar? Muy simple, los incapaces no qufieren a su lado a nadie que les supere, los apartan… Así de simple. De esa forma una persona puede llegar a ser dueño de todo: forma de proceder stalinista, peor aún. Lo lamento por el pueblo que sufre las consecuencias. Un abrazo.
    Un abrazo.

  3. Carlos G. Cárdenas says:

    Estamos a un paso de una situación de facto, con desconocimiento de los poderes públicos y sin posibilidad de entablar un diálogo, que no sean simples invitados de piedra. El país sucumbe por la fuerza gravitacional de la incapacidad de entendimineoto. No existen vías de comunicación. No hay flujo ni contraflujo. La vocifería esta degradada en la más baja expresión. El pueblo espera no un meseánico, espera la voz sensata que ordene los quehaceres de una sociedad descompuesta. No hay renglón ni actividad que se aparte del desconcierto embriagante y agotardor. Sólo la providencia proveerá lo necesario para flotar con éxito. Buena reflexión amigo y discipulo Nazco. Saludos cordiales.

  4. Harold J. Deroy Ch. says:

    El problema es mucho mas complejo. pero bueno se te admira por tu capacidad de opinar y eso es vàlido. Leer a Manuel Garcia Pelayo y a Marx sobre : La Dictadura del proletoriado.

  5. Ángel Nazco says:

    Dr. Carlos Guillermo Cárdenas.
    Gracias por sus comentarios, los cuales comparto. El pueblo deberá propiciar un cambio de rumbo, pues no se opuede admitir una dictadura de esas que te hacen envejecer con ella… Esperemos que todo cambie para el bien del pueblo.
    Un saludo.

  6. Ángel Nazco says:

    Mi querido tío y politólogo Harold Deroy.
    Como sabes, yo soy médico, ahora intentando ser escritor; no soy politólogo, tampoco historiador, pero la consciencia social del ciudadano que se preocupa por el existencialismo que le ha tocado vivir, sin quitar nunca el ancla de la hiostoria, le insta a manifestar sus inquietudes.
    Los procesos políticos son todos “complejos” y, por lo tanto, tendrá varios puertos para abordarlos.
    Vía telefónica me hablabas de que este gobierno podría definirse como una “oclocracia”. Adjunto el sentido de este término según Wikipedia, referido a Polibio, historiador griego:
    “(…) en su obra Historiæ (VI, 3, 5-12; 4, 1-11) escrita en torno al año 200 a.C., llamó “oclocracia” al fruto de la acción demagógica: “Cuando ésta [la democracia], a su vez, se mancha de ilegalidad y violencias, con el pasar del tiempo, se constituye la oclocracia” (Historiæ, VI, 4). “Según su teoría de la anaciclosis —teoría cíclica de la sucesión de los sistemas políticos (a la que alude Maquiavelo)— la oclocracia se presenta como el peor de todos los sistemas políticos, el último estado de la degeneración del poder.”
    Gracias por tu comentario. Un abrazo.

  7. Maria Angeles Vales says:

    Buen artículo,parece no solucionarse.
    Meses sin cobrar pensiones en el extranjero,y no tienen propósito de arreglar,se lo roban tooodo. Y ahora dicen qie no hay.

  8. Beatruz Pineda Sansone says:

    Gracias por esta completa relación sobre la circunstancia que vive nuestra Venezuela.

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