La vida siempre “empuja” Por Gilberto Varela.

mar 24, 2017 1 comentario por

“Y si al pasar el tiempo un nuevo cariño a tu puerta toca… me recordaras… me recordaras, besando a otra boca”… seguro que lo han adivinado, es Javier Solís  cantando sus boleros Rancheros que tanto nos enamoraron en los  años 60… cuando soñábamos que éramos los reyes del Mambo, que podríamos hacer lo que quisiéramos sin pensar, y después lo solucionaríamos  comentando: No pasa nada.

Estudiaba los últimos años de bachillerato y me enamoraba fácilmente, así como también me des-enamoraba rápidamente… aunque las relaciones no duraban mucho. “Amores de estudiantes, flor de un día”.  A esas edades uno no sabe  realmente lo que quiere ni lo que busca, andamos en busca de algo que realmente no sabemos  qué es. En la Tele Veía al Dr: Kildare y a Ben Casey  y como ellos, quería ser médico… y  no sé en qué momento dejé de quererlo, ni por qué lo hice.

¿Porqué será que cuando somos jóvenes siempre sentimos a los demás culpables de todo los que nos pasa y a nosotros  víctimas inocentes?  A esas edades andamos metidos en  un laberinto sin principio ni final. Quizás el final es la búsqueda de nosotros mismos, de comprender qué carajo estamos haciendo, qué es lo que somos que queremos y adonde vamos… y  hay quien hasta  hoy continúa en el mismo laberinto.

Sabemos que es imposible llegar a tocar el horizonte pero  vale la pena intentarlo… aunque sea para vivir de recuerdos… En aquel entonces mi madre vivía en un universo paralelo a nosotros. Fuimos algo así como su familia de acogida en vacaciones. Ella tenía una gran facilidad en simplificar las cosas o no darles importancia a los problemas sobre todo cuando los producía ella. Siempre fue en busca de la felicidad,  creía que la felicidad era algo tangible que cambiaba de lugar como la olla de oro de los duendes y aunque en ese momento fuera feliz, pensaba que había más, sin tantas complicaciones… pero  en otro lugar. Había que seguir a los duendes.

Hace más de 30 años que falleció. Entonces descubrí que la muerte en sí misma no produce dolor, produce un vacío y eso es lo que duele.  El vacío. Te deja un vacío tan grande que sabes no lo podrás llenar nunca más. Hasta ahí llega todo lo que dependía entre esa persona y tú. Siempre nos quedarán cosas por decir y por escuchar. Pero ya no se puede. No hay marcha atrás.

No sé en qué momento me dormí.  El calor de los rayos solares que entraban por la ventana comenzó a molestarme.  Abrí los ojos y vi el ordenador  encendido, entonces  supe lo que  había escrito antes de dormirme… de fondo escuchaba Corazón Partío de Alejandro Sanz que decía: “Después de la tormenta siempre viene la calma….”… y pensaba:  es mejor tener el Corazón partío… que no tenerlo ¿verdad?… Quiero pensar que mi madre está en otro lugar sin tantas complicaciones… y que  después de tantos años encontró su Olla de la Felicidad… aún te echo de menos, Checha (como le llamaba a mi madre).

Gilberto Varela.

 

Firmas, Gilberto Varela

Una respuesta to “La vida siempre “empuja” Por Gilberto Varela.”

  1. Nombre says:

    Siempre que pienso en mi madre…la echo de menos…a veces su recuerdo viene a mi sin querer…como una visita, como si estuviera de paso. Se queda un rato y se va, como ella era…sin hacer ruido…es maravilloso tener a los seres queridos cerca, presentes…par poder abrazarlos…acariciarlos…hablarles…es cierto: Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde…

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