Ayudar no es dar limosnas. Por Leda Santodomingo.

jul 16, 2017 Sin comentarios por

No me gusta escribir acerca de religión, porque no soy religiosa, creo en Dios y en el poder de la conciencia y la fe. Allí encuentro las respuestas en los momentos más complicados. Sin embargo, hay un tema que quiero compartir: el que se refiere a las limosnas, ofrendas o diezmos (10 por ciento de lo que produces).

En algunas Iglesias, la hora de las ofrendas pareciera el momento de la penitencia semanal. Después del pedido de dar, viene el regaño; la gente se siente culpable y —sin ánimos— busca y rebusca en las profundidades de los bolsillos, algunas monedas para el boleto que le permite entrar en el reino de los buenos.

Mi mamá era una santa, la persona más generosa que he conocido, todo lo que tenía lo regalaba, pero dar dinero para los curas y la Iglesia no le gustaba. Crecí pensando igual, hasta que ahora de “grande”, entiendo el significado que tiene el diezmo o dar a aquello que inspira y motiva nuestras vidas.

El diezmo para mí es algo mágico. Mientras más doy, más recibo; y lo mejor es que no siempre es dinero lo que doy o me dan; a veces es tiempo, trabajo, una palabra o una ayuda de cualquier tipo.

El diezmo es un asunto de conciencia, de confianza y de fe; pues donde pones tus riquezas y tu fuerza está lo que te hace grande y feliz; es otra manera de decir: “donde están tus tesoros está tu corazón”.

Primero, destina tiempo, cariño y recursos para ti, luego comparte tus bienes, lo que tienes y lo que eres con otros.

Esta mañana alguien me dio su tiempo, me regaló un consejo, una palabra bonita, ella no sabe que ese fue su diezmo, ni que ella  fue mi inspiración.

Leda Santodomingo.

 Nota del Editor: Estimado lector, si Ud. quiere leer todos los artículos de nuestra colaboradora, le invitamos a ir a la casilla “buscador”, que está en la parte superior derecha de nuestra página de inicio, poner el nombre de Leda Santodomingo y tendrá a su disposición todos sus excelentes artículos.

Firmas
Sin respuestas a “Ayudar no es dar limosnas. Por Leda Santodomingo.”

Deje una respuesta