Así es la silenciosa guerra interna en el régimen para suspender la constituyente. Por Alex Vallenilla.

jul 23, 2017 1 comentario por

El sector castrocomunista sabe que se expone al final abrupto, si continúa adelante con la ejecución de la “constituyente”, el sector militarista la quiere porque así desplazaría a los cubanos para negociar su situación de sanciones directamente con EEUU

Por Alex Vallenilla / @alexvallenilla

La semana que transcurre es crucial, será muy noticiosa. Hay demasiada inquietud en el régimen, el cual ha desatado una ola de detenciones masivas contra manifestantes, sobre todo de quienes lideran los “plantones” y agitan las calles, el propósito es desmantelar la mayor cantidad de grupos que hacen este tipo de protestas para que el 30 de julio, día las elecciones de la “asamblea constituyente” no haya fuerza en las calles, sin embargo se puede adelantar que la rebelión popular ya está bien avanzada, muy arraigada en la Primavera que hay en Venezuela, la cual, los Castro no la comprenden, porque nunca les ha tocado lidiar contra una revolución del tipo que se desarrolla en el país, esto no es la CIA ni Europa del Este, en la era del comunismo.

El rugido de Trump, la semana que culmina, ha abatido a los militares que están señalados de corrupción, de tener fortunas en EEUU a través de familiares, testaferros e interpuestas personas, son mil millonarias las fortunas congeladas y hay nuevos señalados en las listas. Esto ha profundizado las diferencias dentro de la banda radical, ambos sectores que andan juntos circunstancialmente, los sectores pro cubanos y los militares corruptos.

Llevar adelante la “asamblea constituyente”, es percibido claramente en el sector castrocomunista, como un error táctico, ya que los efectos de esta acción serían irreversibles y ayudarían a poner fin de inmediato al régimen. En un artículo anterior, explicaba en este espacio las posibilidades de más de un millar de caídos los días de la elección, desde el 29 de julio las calles se verían desbordadas de millones de manifestantes, de todos los sectores, de todas las edades, que saldrían a evitar con una contundente rebelión nacional que el régimen o la cúpula desesperada logre perpetrar el fraude electoral con que busca asumir el poder total, con la excusa de cambiar la Constitución para dizque resolver la crisis económica. En los cuerpos de inteligencia y contra inteligencia, que tienen datos verificados de la magnitud de las revueltas callejeras, saben que sería casi imposible lograr unas elecciones en condiciones normales, muestra de ello es que el CNE, ente que domina el sector radical del PSUV, ha reducido los procesos para el voto, para que los votantes que llevarán acarreados, lo hagan en el menor tiempo posible y así tener la mayor cantidad de votos posibles lo más temprano ese día, ordenarán salir a votar desde las primeras horas, intentarán tener al menos dos millones de votos en las primeras horas, para poder inflar los resultados, han ampliado a 500 metros los límites de seguridad de cada centro electoral y lo más reciente es que han cambiado la norma de voto por centro, para que las personas puedan votar en cualquier sitio, eso revela el profundo temor que tienen, de que la población salga a enfrentar el fraude. La abstención esperada es de al menos 85% a 90% y en el sector de trabajadores públicos habría sorpresas, porque la rebelión de empleados en el gobierno dejará abismados a los mismos convocantes, será sumamente amplia, por la pobreza a la que han sido hundidos, ese día pasarán factura, por eso Nicolás y Cabello por ahora, exigen que sean revisadas las nóminas de empresas públicas, de entes estatales, es previsible que no lograrán con sus amenazas mover a mucha gente.

El desastre que el sector castrocomunista o procubano, vaticina en su contra con la “constituyente”, los ha obligado a buscar negociaciones, las cuales dirige Raúl Castro por su control sobre Miraflores, con las potencias que están interesadas en Venezuela, Castro estima que no es prudente llevar a cabo la elección, lo que no sorprendería que sea suspendida en el transcurso de la semana o un día antes, a pesar que Padrino López está movilizando las tropas y el material electoral, por cierto mueve tropas hastiadas de comer pescado y caraotas todos los días, afectadas por la crisis.

Ante el sector por cubano y quienes no son parte de esos negocios y que saben que sus cabezas están en juego, el sector militarista, que confía en Cabello, no está de acuerdo con que se suspenda la “asamblea constituyente”, por lo que desarrollan su propia jugada, en abierta confrontación contra el sector castrocomunista. El grupo militarista que está sancionado por EEUU, donde las fortunas están congeladas y es el asunto de fondo de su postura radical, estima que si el sector castrocomunista abandona, que se vayan los procubanos, pero ellos seguirían al frente del poder, no aceptan que la MUD asuma el control del país, debido a las amenazas de que todos los que tengan delitos, serán pasados a la justicia. Este grupo aspira tener el control del país, para continuar su posición y tener la manera de negociar directamente con EEUU su situación, evitando así ser presa de negociación de los Castro con EEUU y Europa.

Mientras, los efectos de hacer la “asamblea constituyente”, serían demoledores en la economía, en el supuesto que el factor radical militarista se imponga, y que no tiene la fuerza necesaria para hacerlo, el dólar paralelo estaría escalando de manera abrupta, sobre los 20 mil y 25 mil bolívares en cuestión de horas desde el momento que anuncien resultados, y a partir de allí sería indetenible en cualquier punto mientras avance el asunto ilegal, como una respuesta de los mercados a la desconfianza de lo que es desconocido y lo que ocurrirá en materia política y jurídica, debido al limbo al que se entraría en cuanto a los super poderes de la “asamblea constituyente”, porque las propuestas “parapetos” de la campaña que emite VTV, lo que hace es aterrar al país, esto traería como consecuencias una radicalización de las revueltas callejeras, ya que el precio de los alimentos sería imposible cubrirlos. Actualmente al menos 1,7 millones de empleados públicos, apenas cobran 13 dólares al mes, con los salarios de hace seis meses, la rebelión por hambre será mucho más intensa, lo que no dará estabilidad al “nuevo poder” que se estaría erigiendo, esto limita mucho el tiempo de vigencia de esta “asamblea constituyente”, que podría estar muriendo en el momento de nacer, sería rematada con las sanciones internacionales y el bloqueo comercial a Pdvsa, el no envío de componentes para gasolina para fabricar en el país, el desastre definitivo. Lo anterior permite determinar que la “constituyente” no va. 21/07/2017

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Una respuesta to “Así es la silenciosa guerra interna en el régimen para suspender la constituyente. Por Alex Vallenilla.”

  1. Richard Pacheco says:

    Pero no creo que la desmonten asi nada mas,imagino pretenderán negociar “salvo conductos” ,la gran preocupante seria para quienes? Todos no caben es ese pequeño salvavidas ……ñ.

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