Después de los 7,5 millones, ¿qué? Diálogo y factores críticos de confianza. Por Eduardo Semtei.

jul 25, 2017 1 comentario por

En numerosas oportunidades, especialmente desde el sacudón de la consulta popular con más de 7,5 millones de votos, el presidente Maduro y uno que otro personaje de la Nomenklatura (lo digo a pleno pulmón y sabiendo que tal término definió una élite de la sociedad de la extinta Unión Soviética y por extensión a la del resto de los países del bloque comunista, formada casi exclusivamente por miembros del Partido Comunista de la Unión Soviética que tenía grandes responsabilidades como grupo encargado de la dirección de la burocracia estatal, y de ocupar posiciones administrativas claves en el gobierno, en la producción industrial y agrícola, en el sistema educativo, en el ambiente cultural, etc., obteniendo usualmente grandes privilegios derivados de la ejecución de dichas funciones) llaman al diálogo, a la conciliación, al entendimiento.

La presión nacional sumada al rechazo mundial a la constituyente y los llamados planetarios a buscar salidas pacíficas, constitucionales y electorales lo obligan, lo empujan en esa dirección. Los más reacios a entender que ese es el mejor camino, el que los salvaguarda y les permitiría volver en el futuro a ganar una elección, a sobrevivir políticamente, son los militares que participaron en el golpe de 1992, concretamente Diosdado Cabello, Francisco Arias Cárdenas, Francisco Ameliach, etc; mientras tanto, los civiles entienden la primacía del voto sobre las balas, de las letras sobre los fusiles, de la paz frente a la guerra. Pero la desconfianza entre los dos sectores enfrentados es total. No se creen entre ellos ni la hora ni los rezos. Ni los saludos ni las despedidas. La única manera de traspasar el umbral de la desconfianza es construyendo “factores críticos de confianza”.

Un factor crítico de confianza es simplemente una iniciativa, un acuerdo firmado por ambos sectores que sea universal, parcial, no definitivo, verificable y consecuencial. Universal en el sentido de que sea conocido tanto nacional como internacionalmente. Parcial porque no persigue una idea de compromiso global, sino más bien un acto asociado a la idea de avances parciales sucesivos y acumulativos alejados del concepto según el cual hasta que todo no esté resuelto, nada está resuelto. No definitivo, pues no compromete otras actividades u otras iniciativas y puede ser modificado en interés del proceso de negociación. Verificable mediante la ejecución de sus condiciones y propósitos. Y finalmente, consecuencial porque permite la celebración de nuevos acuerdos, generan consecuencias que se concretan en compromisos.

Por otra parte, tales factores críticos de confianza deben ser eficientes, eficaces, viables, con sustentabilidad en tiempos y recursos y con bases de permanencia. Eficaz en alcanzar los objetivos del diálogo, eficiencia en cuanto a la mejor utilización del tiempo y los recursos. Viables al no fijar metas inalcanzables o inejecutables (la renuncia de Maduro o la aceptación de la ANC por parte de la oposición) y con bases de permanencia. (No pueden romperse las conversaciones sobre diferencias salvables).

Lista de factores críticos de confianza. Los tres primeros:

1.       Ampliar la figura de los facilitadores, intermediarios u observadores: Reconocer Unasur, el Vaticano y la comisión de ex presidentes. Incorporar un delegado de la ONU, un delegado de la Unión Europea, un delegado de la OEA, un delegado de los Países No Alineados. Serían en total 7. En este aspecto Avanzada Progresista le propone tanto a la MUD-G9 como al gobierno su aceptación. Los 7 participantes podrían muy bien nombrar una comisión permanente de su seno que asista regularmente a todas las reuniones.

2.       Aceptar la formación de un Grupo de Países Amigos de Venezuela. Dos propuestos por el gobierno, dos por la oposición y dos de común acuerdo. Sugerimos del gobierno a Ecuador y Bolivia. De la oposición a México y Paraguay. De común acuerdo a Uruguay y Chile.

3.       Aceptar el acompañamiento internacional al Grupo de Países Amigos de Venezuela de tres miembros del Consejo de Seguridad de la ONU: Suecia, la Federación Rusa y Japón.

4.       Aprobación de la siguiente agenda preliminar:

a. Suspensión de la asamblea nacional constituyente.

b. Establecimiento firme del cronograma electoral regular.

c. Modificación de la Constitución por parte de la Asamblea, en forma conjunta gobierno y oposición, incorporando las propuestas concretas del gobierno, bien sea por enmienda o por reforma. También las de la oposición como la eliminación de la reelección indefinida, la consideración de un Poder Legislativo bicameral y el retorno de los diputados por cociente nacional.

d. Ley especial de amnistía judicial, política y administrativa a condenados, presos, perseguidos y exiliados políticos.

e. Nombramiento de un CNE de equilibrio, dos propuestos por la oposición, dos por el gobierno y uno de consenso.

f. Nombramiento del nuevo Poder Moral: fiscal, contralor y defensor propuesto por el gobierno, y vicefiscal, vicecontralor y vicedefensor propuesto por la oposición.

g. Modificación de la Constitución y aprobación de leyes especiales, para dar lugar a los procesos de justicia transicional tomando como modelos los acuerdos de Colombia y Suráfrica.

h. Consideraciones sobre el nombramiento de un equipo de gobierno de unidad nacional que tenga como propósito la recuperación económica de Venezuela, la estabilización social y el combate decidido contra la violencia. Puede muy bien ser estructurado con líderes laborales, empresariales y políticos. Este gobierno de unidad nacional implica la presencia de todo el espectro político, que incluye por supuesto oficialistas y opositores.

i. Aprobación por parte de la Asamblea Nacional de un plan especial de estabilización y crecimiento económico 2018-2023.

j. Nombramiento de una nueva Sala Constitucional: 3 propuestos por el gobierno, 3 propuestos por la oposición y 1 de consenso.

He aquí nuestra propuesta. Si cometemos el error de pensar que la llamada hora cero es una amenaza de supervivencia para el gobierno y por tanto la renuncia de Maduro está a la vuelta de la esquina, estaremos simplemente acelerando un enfrentamiento fratricida y pavimentando el camino de una confrontación civil sangrienta.

Después de los 7,5 millones reforcemos el camino del diálogo, de la reconciliación, del entendimiento. La hora cero debe ser simplemente una propuesta de negociación, de paz, de salidas constitucionales y de fundamentos electorales. Ya sabemos que ganaremos todas las gobernaciones y 90% de las alcaldías (alrededor de 300). Abandonar el camino electoral para sumergirse en la incertidumbre y la abstención sería un trágico e histórico error.

Eduardo Semtei.

@eduardo_semtei

http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/despues-los-millones-que-dialogo-factores-criticos-confianza_194624

Firmas

Una respuesta to “Después de los 7,5 millones, ¿qué? Diálogo y factores críticos de confianza. Por Eduardo Semtei.”

  1. Alfredo Carpio Ruiz says:

    Cuesta aceptar el diálogo después del incumplimiento por parte del gobierno de los acuerdos alcanzados, pero si sopesamos los riesgos sociales y políticos señalados en este articulo y la propuesta hecha por su autor, vale la pena (por nuestro país, nuestro pueblo y nuestras familias) considerar y decidir pronto (como lo exige la urgencia de los peligros que corremos) un acuerdo que impida el derramamiento de sangre venezolana.

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